Centurión

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Las mejores películas son las que provocan que el espectador se implique, se interese y se identifique con los personajes. Es muy complicado, por no decir imposible, generar cierta tensión en una escena si te importa un bledo lo que le ocurra al protagonista. Una pena que hubieran retirado de cartelera Los Mercenarios ya que tuve que asistir a la proyección de Centurión, un perfecto ejemplo de fracaso en llegar al público. Sinceramente, no sé en qué estaba pensando Neil Marshal, director y guionista del largometraje, mientras trabajaba en ella. No se preocupen, no pienso despotricar en una enumeración sin sentido, sigan leyendo y expondré mis razones.

El Imperio Romano trata de conquistar Britania pero una tribu se les resiste, los Pictos (anda, esto parece la historia de Asterix y Obélix). Estos “bárbaros” arrastran a los romanos a una guerra de guerrillas en los que legiones completas caen en emboscadas y asaltos. La novena legión cae y con ella el general Titus Flavius Virilus (Dominic West). Los únicos supervivientes son un grupo reducido de soldados entre los que se encuentra el insulso centurión Quintus Dias (Michael Fassbender). En su viaje de vuelta a casa sufrirán el acoso de una partida de pictos que les dará caza.

La acción y el gore hipervitaminados están a la orden del día, no es raro ver trozos de cráneo saltar por los aires cuando un soldado estampa a un bárbaro contra un árbol. Los hachazos, las flechas y las espadas se clavan en la carne provocando que personajes principales o secundarios mueran sin que nos afecte lo más mínimo. Se los quita de escena antes de que podamos conocer su historia, su causa y que podamos sentir cierto apego por ellos. El ejemplo más evidente es su protagonista, un personaje extremadamente plano del que nada se sabe. Es un espectáculo sanguinario sin sentido en el que es complicado evitar la risa ante tal despropósito. He visto películas cutres de este estilo pero no tratan patéticamente de alcanzar un nivel de epicidad como el de Gladiator.

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¿Qué más se puede añadir después del párrafo anterior? Cambiando de tema, me ha sorprendido negativamente que Dominic West (Jimmy McNulty en The Wire) se rebaje a una producción de este calibre. No obstante, West es el único que podría salvarse del resto de actores los cuales se han visto en la necesidad de soltar penosas perlas escritas por el guionista sin demasiado sentido.

Por supuesto, me veo en la necesidad moral de desaconsejar su visionado a cualquiera que tenga en estima su integridad mental. Para cubrir ese lapso de tiempo les recomendaría darle una oportunidad a series como Spartacus o Rome. Cualquier capítulo de ambas juega en otra división lo que hace más triste como producciones de calidad son canceladas mientras Centurión campa a sus anchas en salas de todo el mundo.

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